El breve sonido de
tu corazón me persigue
tan breve que no se deja
atrapar, tan constante
que no me deja huir,
mis sueños se han
quedado vacíos.
La marcha constante
de tu adiós, el sepulcro
de mis anhelos.
La razón confundida
me quita la vida,
a mitad de mi búsqueda,
al final de tus deseos.
Rompe la noche y
llora estrellas,
se oscurece el infinito
sin tu voz.
Mis palabras se sellaron
con tu nombre,
mis manos y mis sueños
se quedaron con los ganas
de tocarte el alma.
Eres la voz hundida
en mi silencio, yo
el beso sin labios
que quedo en tu frente.
Te vas y te quedas
conmigo, me quedo
y te llevas mi alma.
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