Calesita dominguera,
girabas con música festivalera
y tus luces coloridas,
incitándonos desde la esquina.
Abandonar travesuras,
obedecer a mamá,
que no se enoje papá,
ser un alumno capaz,
para disfrutarte un día
y esperar siete más.
Mi corazón infantil se aceleraba
cuando tu música se encendía.
Calesita barrial,
vehículo para fantasías.
Las manos rápidas tras la sortija
premio a nuestra osadía,
mientras girando y girando
esparcíamos alegría.
Calesita dominguera.
Reina infantil indiscutida.
|