Existen cielos de lava en mi interior,
Que desbordan auroras celestes y fúnebres,
Así como un libro arrumbado en un basurero
De media plana y estiércol amarillo.
No aguanto las cacerías a media luz,
Ni mi respiración horrenda de quimera,
La luz pétrea está a un siglo de tí.
Espero mojar mis pies en suelo.
Cállame en medio del silencio.
Bórrame.
Las sirenas arden en sangre,
Las nubes no descansan.
Descubre cimientos vítoriosos,
Clementes y doloridos fríos submarinos.
Es hora de abolir las palabras
En el seno de tu tic-tac de nieve. |