Y si... nuevamente el orden natural de las cosas nos trae a circunstancias poco amables para el corazón... En ninguna otra parte, las despedidas son tan dolorosas y tediosas... pero el tiempo otorga para la tranquilidad de nuestras almas que por naturaleza intentan amarrarse a la vida y no a los recuerdos. Tan valiosa es la vida, como la muerte, sinónimo de descanso y plenitud... desconocida claro, pero a fin de cuentas, descanso de este tragicomico paso por el mundo... huellas... buenas, malas, feas, simpaticas, curiosas y hasta graciosas, quedan como ejemplo para quienes todavía viven y tienen la posiblidad de hacerlo.
Un respiro del alma y un abrazo desde el corazon...
Adios... |