Voy con tu mano pequeñita,
por estas playas de mi vivir;
porque aquí he pasado,
enamorada,
ahí tambien ibas junto a mí.
Compartimos nuestro secreto
de añoranza por el jazmín,
que perfumó nuestras vidas
florenciendo este jardín,
que tú llamas madre, hija,
y que yo llamo : país.
Nuestros ojos ven las olas
y olas nuestras buscan mar;
lo mejor es que lo vivimos,
del amor podemos hablar.
Canta y baila conmigo,
mi niña,
que cantando se goza reir;
tengamos un nuevo tesoro:
....el amor no sabe morir. |