Lejos de tu risa que amarra en los misterios
pongo pensamientos a tu nombre,
acerco el cristal de tus espejos
para no alejarme de tus voces.
Cómo atrapar tu imagen en el cielo
de esta noche que cae a mis espaldas.
Voy a intentar borrar kilómetros de miedos
para llenarlos con los deseos que abrazan
Alma de empedrado, calle y universo
podés ver el mundo al raz del cielo.
Si alguno de esos barcos te trajera
sería menos extranjera en este suelo.
Hay un mar muy cerca de mí ahora
que ahoga terrenos de silencio.
Mas y más caminos, ¿pero a donde van?
si no hay ascensores hacia vos.
Ushuaia. Enero 2005. |