Ni un adios te pude dar,
tu corazón se durmió
sin conocerte yo aún.
Me has hecho tanta falta,
no se como fuiste, simplemente
trato de imaginarte, imagino como
sería la vida contigo, pero también
pienso que asi lo quizo el destino.
Pienso que tus ojos eran como dos
luceros con amor, que tu rostro
reflejaba la ternura y tus manos
como seda acariciaban la hermosura.
En mi mente jamás dejaras de estar,
porque has sido para mi la persona
más especial y recuerda que siempre
te voy a amar. |