En la mesa, un te caliente.
En mis manos, una guitarra
y en mi boca, mil palabras.
La ventana muda observa.
La luz dormida escucha
lo que mi alma se reserva,
para después de la lucha.
En tus ojos, una imagen.
En mi corazón, el recuerdo
y en tus oídos, un "te quiero".
La lluvia nos acompaña.
El Sol sigue dormido
y tú, sigues en la cama,
Te abrazo, tienes frío. |