Esfera viril, señora noctámbula,
tu luz, como el sol a la flor,
me hizo crecer.
Luna noches me faltan para mirarte;
cuantos soles han de pasar,
cuantas lágrimas e de llorar,
para contigo volver a estar.
Tu espacio esta tan distante de mi tierra,
años luz nos separan,
hasta las viles estrellas se cruzar en mi trayecto,
confabulan envidiosas la emboscada,
pero yo no bebo su veneno.
Ahora solo con mi telescopio,
te observo, lejos, pero cerca,
a kilómetros de tu iluminada existencia,
pero, a centímetros de tu corazón.
|