Gracias por fluir bajo mi piel,
por hacer bullir mi sangre;
por acompañar mis latidos,
por hacerme vivir.
Eres el detonador explosivode mi imaginación,
eres la vena de mi prosa;el derrotero de mi mente,
eres por siempre mía...inspiración.
(Noctámbula capital en la encrucijada de dos avenidas, bajo un refugio peatonal; a dos horas y media de este decimoséptimo día de la cuarta luna anual). |