Pañuelos blancos tiñiendo las calles,
gritos con sabor a cemento,
vacío acongojado en los ojos.
Ojos que aun ven al sujeto corriendo,
tropas de un verde embelesco,
armas que se llevan hasta las sombras.
Sirenas, vaticinas de la muerte,
faros, asecinos del miedo,
silencio, que solo es inmortal.
Madre huérfana en Plaza de Mayo,
hijos de desaparecidos,
justicia ciega-sordo-muda. |