Yo la miro de pies a cabeza. Recuerdo todos esos momentos que pasamos juntos. Cuando me decía te amo con la boca del estomago, con los ojos, mas no me engañaba con las palabras. Cuando hacíamos el amor y no la rutina. Cuando se emocionaba de placer y no de costumbre. Recuerdo los días en que me sentía el mejor humano. Hoy esta ahí y no esta. Con una ultima esperanza decido penetrarla de nuevo, poniendo todo mi empeño en ello. Le beso lentamente los senos, los muerdo. Hago mil cosas mas, todas dirigidas a encontrarla. Quince minutos después me hallo fatigado y llorando amargamente en el suelo; Lo que alguna vez fue, hoy ya no es. Tal vez nunca me quiso y lo único que buscaba era divertirse un rato. Por una razón que cualquier hombre conoce y que te hace creer que por amar a una mujer ella te va a corresponder, y, además, en forma de despedida volví a hacerle el amor. Como era la ultima vez, lo disfrute al máximo, llegando por primera ocasión al punto mas alto de excitación al que alguien pudiese llegar. Cuando termine lance al aire un grito de dolor por esa ilusión que creía no había sido nada. Asustada, una persona entro y al vernos desnudos, desfiguro su rostro con una expresión de terror y entonces grito mucho mas fuerte y agudo de lo que yo lo hice. Alcance a percibir asco en su mirada. Quede entonces un poco tranquilo. En ese mismo instante me di cuenta, que los muertos, ya no pueden amar. |