Indescifrable poder el de la música que me trae tu nombre enredado en su ropaje de inmortales reminiscencias, sus notas me poseen como amante enardecido, y cuajan astros en mis palabras que llenas de una miscelánea de soles confiesan al viento mis poemas.
Un seráfico enjambre de recuerdos me atrapa, y todo mi universo vive y respira de tu esencia, la noche fulgura de luciérnagas, que titilan como el deseo en tus pupilas al contemplar mi desnudez, los pretextos del mar son los de tu melancolía cuando el final de cada encuentro me arrebataba de tu abrazo.
Bendita música, teñida de gloria, mi baluarte contra la soledad, en sus tiempos y corcheas respiro todo nuestro ayer, y pletòrica de amor...agonizo.
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