Rostro arrugado, pero a la vez bello y entristecido...profundidad absoluta, meditación diaria, sabiduría en estado puro...
Años de experiencia, y de desengaños, es darse cuenta de que no te ha dado tiempo de hacer a penas nada en la vida mientras que cuando vivías joven e ingenuo creías hacer de todo.
Es conseguir mirar un instante real, y saber exactamente las consecuencias de lo sucedido porque se ha vivido...es conseguir esbozar la sonrisa más tierna jamás vista, y la lágrima mejor justificada al ver cómo pasan los días...
Saber aguantar soledad, saber ser paciente en todo momento, tener prudencia en todo lo pronunciado y pensar en lo mucho que queda por suceder…
Rostro no arrugado, sino experimentado, no bello, sino perfecto...no entristecido, sino descansado para volver a soltar la siguiente posible carcajada.
|