Amargura derramada,
se desliza por mi espalda
temblor al caminar.
Angustia desatada,
me envuelve silenciosa
y me tortura,
cerrando las puertas al escape.
Desconozco el olvido
y como excusa persigo
los pasos que se vuelven circulares:
engaño conocido
falsedad de una ilusión.
Una y mil veces
ignoro las lágrimas.
Afán inentendible,
regreso,
para volver a caer. |