(No creo en los milagros:
son un hecho)
Hoy mi calle no es calle.
Interminable tùnel verde,
centro de un cìrculo
que no existe
salvo que se le llame cielo.
Alfombra de azahares
es mi calle,
desfile de naranjos,
persistencia de los tilos
– de su aroma –
encaje que desde el aire
responde a la urgencia de los balcones.
© Cristina Chaca |