Noté fría la almohada,
de mis blancas comisuras
corría mi apestosa baba;
Un peso demencial sobre mi pecho
impedía levantar el cuerpo,
entre las persianas, la luz,
proyector de mi profundo sueño;
Ya suena el ugugugugugug
locomotora cafetera,
es lo que tiene la siesta,
se descansa, pero,
¡ coño! ¡ Qué mal cuerpo te deja!
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