Sin estar segura de mis pensamientos, ignorando mi sentido común y haciendo a un lado mi buen juicio y razonamiento proseguí. Siendo guiada solo por mis emociones, disfrutando al máximo mis sentimientos, siendo femenina y mostrando que soy mujer convertí en realidad lo que ayer era solo un pensamiento.
Teniéndote de la manera mas rebelde, contagiándonos de nuestra excitación no pude evitar sentir lo que no debía sentir por ti.
Hoy me siento encontrada conmigo misma, frustrada de saber que puedo tenerte, saber que quieres estar para mí y yo aun sin saber que es lo que realmente quiero.
De nuevo el pensamiento viene a mi mente; “¿es lo que quiero?”.
La idea de envolverme en algo que se que no llevará al ideal que quiero me aterra y desmorona, pero la ilusión de pensar que pudieras ser real y tu sólida presencia fuera cierta en mi vida me llena de alegría y tranquilidad.
No quiero cerrarme a la idea, no quiero perderme de algo bueno por temores. Por ser un “talvez” ya vale la pena tratar de averiguarlo, quizá ese “talvez” se convierta en un “si, es el” y me lleve la sorpresa de tenerte a mi lado de la manera mas cuerda que lo sensato pueda ser.
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