En el azul de la noche
donde mi alma despierta
zozobra mi desprecio
nace el alma desde el cuerpo:
brota enamorada del llanto que derramas
cuerpo mío, desmesurado y violento
apasionado, como un niño.
Veo la luz del tunel
y la sombra que proyecta
en él el tiempo
como un aura finita y corruptible
vuela mi dolor, de mi se aleja.
Donde están fervientes, la rosas y las calas ?
en ataúdes de ébano dormidas
transformadas en esencia de la cuarta dimnensión;
de la tercera nada.
Y visto y profesado, lo escrito me supera
de sublime y enérgico me tiñe
esperando de mí...
una respuesta.
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