El poeta ha regresado del exilio, porque quiere volar,
porque hay dolores profundos de la gente que nadie quiere escuchar.
Ha regresado con su pluma encendida por una luz extraña que el universo ha configurado por error.
Ha vuelto intentando dar forma a estos días de fin de otoño,
despegando con los dientes su vieja piel de escarcha,
estremeciendo las certezas de dios en cada verso asesino,
en cada atardecer degollado por la muerte de un amanecer sin frutos.
El poeta ha regresado insurgente, presto para una nueva muerte.
El poeta ha regresado porque nace un poema,
porque tu beso me ha entregado la tinta,
porque esta melancolía me ha dado la pluma.
El poeta ha vuelto.
Bienvenida sea la muerte del hombre que lo escondía.
|