LA PELINES
Cuando tenía quince años me dolía mucho la espalda y mi madre me llevó al médico. Él me dijo que era por el crecimiento y que tenía que crecer mucho más. También me salió mucho vello en las piernas y en otras partes íntimas del cuerpo. Al principio me asusté porque tenía pelos como los monos. Mi hermana, encima, me decía: "Chica, ¿no te da vergüenza?" y yo le contestaba que sí y le pedía que me dijera cómo quitármelos. Ella me afeitó con una maquinilla. También me salió bigote y me echó cera, pegó un tirón y aunque me dolió un poco, mereció la pena porque me dejó pelada como un gallo.
Laura Moyano.
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