Yo, como te digo,
de siempre prendido de una ilusión funesta y maldita,
¿qué puedo decir?,
nada,
nada, como siempre absorto en pensamientos vanos,
en imagenes incongruentes a la vista del horroroso vulgo.
Yo, aquí,
en mi locura...
he probado el elixir de esa maldición dicha y predicha por todos,
¿qué mas podria agregar a esta historia absolutamente viciada?...nada.
Yo solo observe como moria esa mariposa gris llena de nectar cuando el sol salía con frenética decisión en esas noches que solo tú y yo recordamos.
(Palabras inspiradas en el libro "Corazón de tinieblas". Verano del 2003) |