Me gustan, atrapan, intrigan y atraen las cosas "raras", esas que no tienen una explicación fácil o lógica. Esas que se nos escapan de nuestro entendimiento y creo que es justamente ese el motivo de su atracción. Pero si bien es cierto que soy de las que digo que me gustaría poder predecir el futuro (como aquella serie del periódico y el gato), que me gustaría conocer más sobre las "ciencias ocultas" y hasta por qué no toparme con algún alienígena, creo que soy también de las personas que no están preparadas para ello. Esas que el extraterrestre (con su amplia percepción), sabe que si se muestra tal como es con sus 57 tentáculos, y su gran ojo totalmente negro de pura pupila, caería muerta a sus pies.
Y me enteré de esto hace relativamente poco, cuando una madrugada acababa de dormirme y por esas cosas de la "percepción ambiental" que tiene uno, abro los ojos y veo al lado de mi cama "un ser gigantesco que me miraba fijamente". Eso fue lo que mi mente percibió por 2 milésimas de segundo, eso fue lo que hizo que mi cuerpo reaccionara con un susto tremendo y comenzara a hechar lágrimas al darme cuenta que ese ser horripilante que quien sabe que abducción tenía planeada, era nada menos que mi hijo de 5 años que me miraba fijamente en la penumbra,porque se había levantado para pedirme un vaso de agua.
A veces se escucha a la gente "mayor" decir que uno no debe meterse con lo que no puede o no sabe manejar, y por el momento creo que solamente estoy preparada para lidiar con algunos insectos y hacerle caso a los consejos que traen consigo el fengshui, la aromaterapia, y ondas por el estilo. Nada de sustos a mi edad. Marcianos abstenerse!!! |