El guarén
El guarén, de tosca estampa, repudio para la visual, con su larga cola caminaba por el huerto saliendo ileso de una trampa nuevamente, asechando a quien aniquilar.
De repente se acercó el ratón con finos movimientos y muy seguro de si mismo; y se encontró cara a cara con el Señor Guarén y este al verlo desafiante le propuso hacer una carrera para comparar habilidades.
El Señor Guarén corrió aplastando lo que se le cruzara a su paso y cuando el ratón hubo acabado la carrera se puso a descansar bajo un árbol, mientras su opositor siguió al acecho. A lo lejos apareció el gato pero se hecho a correr a otra dirección al sentirse intimidado por la mirada del Señor Guarén.
En un árbol, el gato, vio a un pájaro tejiendo su nido y le extraño que no temiera al guarén ni a él y se pusieron a conversar amenamente incluyendo al ratón para enfrentarse los tres a las intimidaciones del guarén. Fueron a su guarida después de descubrir la debilidad de su enemigo era su estomago y le reunieron mucha comida. Cuando el animal salio de su guarida; pensando que los tenia a todos intimidados, empezó a comerse todo el alimento. El ratón enmudeció y el gato se puso atrás empujando a que el pájaro hablara y este al ver la cobardía de ambos se hecho a volar buscando otros horizontes alejándose de toda aquella inmundicia, cobardía y egoísmo.
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