A Jimmy
Yo te he visto con la mirada chiquita, pero encantadora, más que decir de tu sonrisa, y de tu pelo… Escuche el frenesí de tus lamentos entre noches largas y sueños despeinados. Vimos juntos las colinas verdes con sol menguante entre silbatos y humaredas, entre árboles y perros, entre canciones sicodélicas. Te vestí de rojo mientras me dabas de comer en el pasillo de tu casa, cobijaste mi sueño, diste rienda a mis delirios… Y me quede aquí, a tu lado.
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