Tu misma nariz, el siguiente iguala tu pelo.
A mi izquierda alguien lleva tus palabras,
tu silencio esta en todas partes.
Me gustaría que estuvieses,
hablando, olvidando al extraño hombre.
Quiero llegar tarde si esperas,
sino, deja agua entre mis piernas.
No poder respirar, el único soplo
no aporta la necesidad.
El viento no existe,
el vacío no encuentra donde sentarse.
Tal vez tenga que pasar el fin aquí,
esperando aquellas manos,
tan finas, demasiado tuyas.
Él estalla en esta soledad,
me expulsa, odiándome en ocasiones.
Quiero tu verbo,
que taladre mis agujas negras.
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