Hay llaves grandes y chicas.
Fuertes para puertas y para cofres.
Llaves de verdad y de mentira.
Están las que hacen ruido
y las que son silenciosas.
Algunas tangibles, nos abren el paso,
nos protegen de todo lo que se llama afuera.
Otras invisibles nos dan la libertad
de cambiar el rumbo de nuestras vidas.
Hay llaves que siempre abren
pero que nunca cierran...
Y hay llaves que siempre cierran
pero que nunca abren...
A veces perdemos manojos de llaves
y las buscamos donde sabemos que no están.
Aun así, a veces los hallamos
y estamos tan ciegos que no logramos ver...
En ciertos momentos se disfrazan,
y aparecen con la forma de amigos, de amores;
de sueños; de tristezas; de alegrías...
Y en otros momentos,
la misma vida toma forma de llave,
nos invita a convertirnos en puerta,
nos invita a pasar...
|