Amarillo
No se te ocurra darle una prenda amarilla,
y a ella menos, ni un cepillo de dientes
ni un extremo de la agujeta...
Creo que la decepción vino
cuando supieron que no era el sol,
independientemente de que hay muchos eclipsados,
y creo que uno de ellos se invento a el girasol
y otros tantos verdes de coraje están por decirle
“¡Tu hepática madre!”.
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