Son aires suaves de pubertad
encajonan juegos de la niñez
y; errantes y tercos por pasión
mueren, y nacen con cada sol.
Son tierra firme por deshelar
sensibles hormonas a flor de piel.
Desbocadas emociones sin el bozal
amores, enojos, timidez, libertad.
Torrente sin pausas por apurar
huella buscando su propio andar.
Son mil miradas en desnudez,
Vergüenzas locas por un crecer.
Semilla que duele su germinar
Madura el humano que va a nacer
muere el niño que quedará.
La adolescencia será recuerdo
que el hombre no olvidará.
|