Yo te amo,
y no te importa,
pero ya lo digo siempre yo:
"Ya es costumbre",
y aunque sea injusto,
no lo puedo cambiar,
así que, ¿Qué me queda?
más que llorar,
y brindar por todo lo que fue,
y nunca será...
Así son las cosas
que no cambian más...
Un corazón sobrevive,
el otro, como siempre,
ya no resiste... |