Que dia tan hermoso para darle el alma al viento,
Para cortarme las venas,
Un dia lluvioso con un sabor dorado.
Con rios de sangre y aromas de aves,
Un dia glorioso para sacarme los ojos
Para destrozarme los brazos.
Quiero atarme los rencores al alma
Accarriarlos de plaza en plaza
Y soltarlos al horizonte morado.
La señora melancolia y don soledad
¡Oh como los he extrañado!
¿Por que me habian abandonado?.
Hoy en un dia nublado
Los he acorralado.
Tragicamente amable, hoy,
Sutil juglar de posias y desamor.
Que dia tan dulzemente castrante.
Un dia absolutamente precioso para matarme.
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