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Inicio / Cuenteros Locales / Quintana / Castigo a la Sangre

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Salio. Volvió a entrar, se detuvo un segundo para oír si los pasos, en vez de girar sobre si, se dirigían para algún lado. Estos, rápidamente, giraron sobre si. Aspiró hondo e hinchó sus pulmones con mucho del aire fétido atrapado en el ambiente y cuarto.

Al respirar, sus manos se apretaban nuevamente sobre el picaporte y sus pies se afirmaban en el umbral. Volvió a salir. Llamó al ascensor. Bajó hasta la puerta de calle. Dio un paso fuera del edificio. Volvió a subir presuroso.

Pasó y confirmó el movimiento dentro del montón de mugre en el piso, las ventanas estaban cerradas. Sobre un velador oscuro se derramaba una tela suave de colores. A un lado el ascensor se dispuso a chirriar en su túnel para sostenerse luego unos pisos sobre la suciedad.

De los hombres, en su forma y estado habitual, ni las sombras.

El hedor poseía cierta característica única, que a pesar de lo agudo al ensartársele a uno en la nariz, parte de su esencia era dulce, suave, envolvente. Pero solo en parte. El resto eran pequeños granos de mierda y orina desenfrascados y esparcidos por todo el lugar.

Para llegar hasta el final del salón bastaba con empujarse suavemente sobre la sangre en partes coagulada, en partes no.

El baño, cruel paradoja miserable, era un buen lugar para armar la mesa, extender el mantel, posar vaso, plato, cuchillos, cuchara. Del otro lado, y no gratamente, lo conocido, todo el mundo. Ahí, uno nuevo donde la mesa una vez servida era toda suya. Profunda y blanca, elegante. De plata ante el vacío. Con él, caracterizado maestro de ceremonia sin frac, cabecera de mesa

- La botella ahí!- Donde a el le gusta. A sus espaldas, la estela sanguinolenta y resbaladiza abandonada a los caprichos del espacio y los elementos. Fruto, verdugo y hombre.

El objeto sublime del disfraz y el silencio conjugados, como el de la sangre escapándose de los cuerpos es en principio el goce de la agonía, la mirada perdida del ahogo para finalmente cerrar sus puños la muerte como evento único; magnífico en toda su significancia.

La mugre en el piso gimoteó una vez más. - Sin decir nada- . Pensó.

La sangre había llegado al límite de su caudal. Aunque con él, sentado a la cabeza, tomaría un nuevo rumbo.

Satisfecho, con la copa a media asta, elevó la mirada esquivando al mismo tiempo el ácido humo del cigarrillo; recordó la competencia absurda de ver quien se levantaba primero.

Aplastó la colilla seca en el plato para rezar por lo bajo su frase predilecta
¨ La hipocresía es un bien común ¨ La mesa se llamó a silencio. La misma frase quiso agregarle algo de culpa.

Desde su asiento observo como lentamente se le acercaban niños sonrientes muy semejantes entre si. Algunos, esparcidos en la sala, desataban sus habituales piruetas. Mientras uno vomitaba todo lo que pudo ser, el tercero, oculto detrás de unas botellas vacías junto con tenedor de mango fino, acariciaba tibiamente estos envases; el segundo revolvía en sus manos un manojo de pelos recién teñidos de color negro azulado, a punto de ir a bailar.

La sangre cuarteada sobre el mosaico pardo opaco a gusto el entorno. La tela suave del velador se deslizo sobre las grietas. Los niños se apropiaron de todo

Fingió pena por su sangre. Cortó un trozo, masticándolo hasta secarlo

Todos los hombres pagamos nuestras culpas. – susurró. Mientras abría las ventanas para las moscas sobre la mugre.

- toda mugre merece un final.- Pensó. O acaso debería pedir disculpas. Si esta angustia aun sigue latiendo secretamente dentro de mi...



Texto agregado el 23-01-2007, y leído por 69 visitantes. (1 voto)


Lectores Opinan
2007-08-02 16:09:10 es una historia velada por su alegoría, como si la sangre hubiese sido derramada sobre el texto, sobre el papel. Ella y la mugre, mmm... da que pensar eso, y los niños que salen; la cena en el baño, me evocó al tipo que cena solo en odisea 2001. El significado queda velado en su metafora, al menos para mí. Munido; es un buen verbo... quilapan
2007-02-08 21:24:51 finalmente en el día cuatro logro conectarme con el texto y no sé desde dónde lo hago ,tal vez en la visión de la sangre como vida ,como un silencio apretado,dolor sin duda,culpa,juicio,una íntima concetración y digo que de venas viene este escrito.me gustó o no,no es importante ,pero me dió para pensar y se agradece. bosquedel aureles
2007-02-07 17:44:12 yap,uno,dos,día tres y nueva lectura,es un desafío...creo que hoy le daré un par de fracturas necesarias para mí entendimiento. bosquedel aureles
2007-02-06 18:42:05 Me pasa con este texto que me transfiere el hedor.Me confunde pero a la vez logra persuadir y dejo fabricar las imagenes que no quisiera ver ,pero miro,con ruidos que no quisiera escuchar pero que puedo oír,se me hace angustioso y aún así atrapante.Me deja una sensación extraña que no logro definir,o que tal vez no quiero.Es como leer a Patrick Süsking(Es un texto que me tiene en pleno ejercicio de entendimiento...pragmatism..) bosquedel aureles
 
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