Sueño que te he soñado,
que jugaron conmigo los hados y el destino,
haciendome ver el espejismo,
de un amor, nuevo y desperado.
Es tu voz quien hace cierta,
esta mujer nueva y desconocida,
nacida al sonido de tu verso,
complice de tus caricias.
Sin tu voz me hayo perdida,
en laberintos de ausencias.
Hablame amor, sean tus palabras la guia de mis pasos
y da sentido, con tu acento,
a mi vida.
2006 |