Alfa y Omega de la vida.
Un susurro, un suspiro.
Solo ida.
Ardua tarea nos espera
Sin laureles, sin coronas ...
¡Que quimera!
Torbellino de luces y penumbras,
Esplendor y decadencia.
Y luego el gran desafío: sombras
¡E aquí tú penitencia!
Para el resto de tu vida
Solo falta un corto trecho
Y no hay laureles, ni coronas.
¿Premio? ¿Que te faltó, que has hecho?
Equinoccio. Equilibrio en la balanza.
Una oración, una alabanza.
Nada se mueve.
Fuera, llueve.
Recuerdos son llamas vivas,
Llamas purificadoras,
Que cumplen su cometido
Por el camino empedrado.
Y coloran colorado,
Esta vida se ha acabado.
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