Ser lo que eres,
entrar en la piel
como el crepúsculo en la noche
y caer como un manto en mi espalda,
como la alegría envuelve la vida,
sin aviso y sin fronteras.
Así se incrustan en las nubes
las esperanzas
y hacen una fiesta de figuras
pensándote al amanecer.
Mientras árboles y flores
reciben el rocío,
algo en el aire me dice
que llegarás
y es tal la dicha
que el mundo
se me vuelve un pañuelo
y las razones alcanzan vuelo.
Pero el carnaval continúa
mientras lo racional acompaña
este viaje nuestro
de pintar el espacio
como si fuera una rueda de la fortuna
y hubiéramos subido a ella sin cinturón. |