Se despertarán las flores ocultas de tanta noche,
florecerán, en su otoño de vientos,
resurgirán los aromas, las lluvias,
y nos mojarán las caras, descubiertas al deseo naciente.
Un silencio de tiempos lejanos nos cubrirá,
cuando los ojos llenos de temores y pasados
se descubran entre tanta nube.
No alcanzarán los amaneceres,
de hallarnos tan desnudos y tan amantes.
El siempre sonará en su eco constante
para recordarnos que todo es posible,
mientras el beso nos reanudará las ansias
de seguir volando
Marzo de 2001 |