La vida sin nubes transcurre velozmente y no es sino solo un fragmento de la Gran Nube, esa que sin dudas es, la vida misma…
Cuando nos encandila el azul infinito, cuando cae la blanca espuma sobre nuestros dedos anhelantes, vemos que brilla…La luz se enciende en eslabones de esporádica claridad y alumbra en secreto la niebla espesa de algún loco corazón, allí donde mora la quintaesencia de la duda, el requiebro del conocimiento, la tiniebla del llanto, la pesada carga de la angustia y del dolor, el amplio salón de las frustraciones, el crisol de los tronchados destinos de niño… esos que un día tuvimos y en los que creímos…
Cuando me exaspera la vida y ya no imagino como trascender, como hacer para estar en tu alma y plasmar un beso en la geografía amada de tu piel, entonces allí estás… allí están tus ojos para ver en ellos… la vida sin nubes.
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