Escribí con lágrimas nuestra historia, no me he permitido lanzarme aún a la desesperación...
Te siento profundo en el alma, y estás grabado en mi vientre.
Buscaré un lugar más allá de lo real, te amaré también en poesías, como escritor a su pluma...
Como tú a mí.
Haré de mis victorias un ramo y los ataré al dolor, pues antes de ganar es necesario saber que es perder, y antes de la victoria se tiene la lucha.
Oirás mis poesías que de noche serán tu canción de cuna, de día tu aliento...
Flores tejeré, las haré como a ti te gustan y confeccionaré un abrigo para ti.
En medio de batallas verás los cielos abiertos, y batallones estarán para ayudarte.
Hablarás mientras mis rodillas están contigo. En la profundidad de nuestras congojas hallaremos paz.
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