Tomaste mi mano
bajo el ardiente sol del verano,
y hoy, cuando no hace mucho tiempo aun,
caminamos juntos por la vereda
pisando ojitas secas;
mas adelante hay una plaza,
con sus bancos cubiertos de nieve,
al llegar alli me abrazaras,
para que el frio del invierno no toque mi alma...
esperaremos sentados el paso de las horas,
que es mas lento por esos dias
y cuando al final florezcan las fresias,
reverdezcan los dias,
las mañanas se entibien
y lo atardeceres vuelvan a ser naranjas,
seguiremos nuestro viaje
para encontrarnos,
una vez mas,
tomados de la mano,
bajo el sol de un nuevo verano.
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