Lágrimas que caen al barro.
Coronan al Rey proscrito.
Clavos, martillo. Desgarros.
Simplemente estaba escrito.
Amargura, hiel, dolor.
Mira al cielo. Da un grito.
Pecho herido, un sudor.
Simplemente estaba escrito.
Trece monedas de plata
Es el precio del delito.
¿Fue culpable? No señor.
Simplemente estaba escrito.
Dos cruces le acompañan.
Clama al cielo, al Infinito.
¡No mas dolor, no mas saña!
Simplemente estaba escrito.
-.Hágase Tu voluntad, y no la mía.
La luz del cielo se acaba.
Volverá al tercer día,
Porque ya escrito estaba.
|