Todo es una confusión
nadie lo ha entendido
es la muerte de mi visión
En un cementerio de cuervos perdidos.
Que la llevan en sus garras
sangrantes olorosas a plumas
dejándola caer en aguas
podridas y sin peces
solo hierba negra no más.
Pudriéndose en carne de alma
en la oscuridad de la nada
con dolor y tristeza
De ahorcarme en esta vida.
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