Deseo pasar un instante a tu lado, para crear una herida en tu carne.
Acércate a mi boca para morder tus labios.
Escucha reír a aquel triste payaso, a ver si destroza tus tímpanos.
Recoge los cristales de mis ojos reventados de tanto llorarte, a fin de cortar tus manos.
Mi tierno corazón te aborrece, te odia, estanca su sangre, cuando piensa en ti.
De pronto me das asco, y escapo. Doy gritos fatales, veo luces y oscuridades que me atacan, escucho voces que me arrastran.
Mis pensamientos se entrelazan; no encuentro, no busco, no existo, salgo de mi cuerpo y dejo el raciocinio…
Loco, me has enloquecido.
|