La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]
Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Redonda
Eventos
Enlaces
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / a-- / Actividad

 Versión para imprimir  Enviar a un amigo [C:285227]

Las películas entretienen pero, si no vives tus propias experiencias, te mantendrás siempre dormido... soñando en un plano de fantasías ajenas.
Atrévete a dar el salto y experimenta por ti mismo. No te conformes con ver el mundo desde el sofa.

Texto agregado el 24-04-2007, y leído por 441 visitantes. (46 votos)


Lectores Opinan
2008-03-19 11:33:18 Buena reflexión, la veo dirigida a los individuos depresivos. Alguien que ¨gasta¨la vida tiene poco tiempo pa ver películas, claro, salvo que sea crítico de cine.... bassiliko
2008-02-29 16:46:48 Sabias palabras las que dices Na-kira
2008-02-02 18:32:35 No hay como vivir la vida para poder entenderla. Me encantó Goyo
2008-01-02 22:35:09 La vida no es un sofa, tal vez se acerca mas a una pelicula, en la que tu eres el director y protagonista, y pococ a poco vives la trama y vas tejiendo un final. christian _arters
2007-11-19 14:45:58 No hay que ver el mundo solo en el sofá, también en una silla, viendo internet... bueno, todos saben que nosotros mismos debemos ir a actuar y experimentar las cosas, solo que siempre nos olvidamos. ***** Meysahras
2007-11-16 18:32:01 Es demasiado para algunos enfrentar la vida por eso se la pasan tirados en un sofa al lado del camino mas que con pereza con miedo de enfrentarse a todo lo que nos ofrece el vivir fuera de ese decadente rincón en el sofa... arcangel_solar
2007-10-18 21:34:15 Tienes toda la razón, Salu2 cordiales dhenian
2007-08-25 07:06:09 No cabe duda, yo no veo tv, muy bueno****+Traye. cascada
2007-08-07 22:20:33 Muy cierto. Suelo pasar por alto consejos como este. Al principio me parecen mundanos, luego los analizo, y finalmente encuentro una verdad muy fuerte. Nunca está de más escuchar este tipo de consejo, aunque suenen obvios. Mi crítica: con una mejor dicción y/o cadencia llegaría más al lector. Te invito a que me dejes tus opiniones. Saludos. Marquitox
2007-07-30 05:32:24 Yo lo veo desde la cama... jajaj Buen consejo ^^ Un poco obvio pero siempre va a haber gente que necesita recordarlo. ^^ Seifer
2007-07-12 23:26:26 buen consejo... luzyalegria
2007-07-08 20:01:46 sehhh siempre he dicho lo mismo, no soy muy amiga de ese aparato... un abrazo varda
2007-07-01 21:41:20 Me gusta mucho el punto de vista que planteas, es buena la reflexión, mis 5* Stardust
2007-06-03 16:01:20 obvio cangreja
2007-06-01 02:06:47 Pero si el sofa es còmodo... No es cierto era broma. Buena reflexiòn. Jazzista
2007-05-31 22:58:12 Eso es obvio, si no no tuvieramos piernas, brazos o sueños, lo malo es quela calle veo mayormentea jovenes desperdiciando sus vidas, abria que reflexionar sobre este tema. 4* Jonh
2007-05-27 04:35:42 Buena refllexiòn, creo que todo tiene una realidad segun el punto que se mire, tù entiendo quisiste decir que hay que vivir....para otros vivir significa estar en calma y quedarse en el sofà y tambien està bien porque de alguna manera tambien expresan, fantasìas en los escritos que hacen soñar .. Te felicito buen planteamiento , provocas pensar ...mis estrellas yerma
2007-05-26 03:50:01 ajam princ ess_of_the_dark
2007-05-24 01:08:27 No te conformes con ver el mundo desde el sofá/ velo mejor desde tu cama/ pero no olvides que el tiempo se te escapará/ y no habrás vivido mejor que una rama/ sapo-canci onero
2007-05-23 17:10:30 es certero lo que decis, pero es dificil hacerlo. pilinni
2007-05-17 23:35:05 buena reflexión velo
2007-05-10 22:37:38 buena reflexion...es decir, no buena sino excelente!!! ¿eres nuevo ooooo nunca te conectas? memoriosa
2007-05-10 07:07:56 no me gustan las "recetas" de vida. tu eliges soñar desde cuartito,patiperrear por el universo o fregarte la vida. nipenaniglo ria
2007-05-10 04:14:10 tomá LSD econtumente
2007-05-08 02:46:40 lo bueno de ver el mundo desde el sofá es q permite soñar con que algo en nuestras vidas puede ser diferente mujerdepapel< /a>
2007-05-06 15:02:50 Gracias. Moisesito
2007-05-04 13:06:28 muy buena tu reflexión tecclas
2007-05-03 18:02:59 exelente garcia-mader o
2007-04-27 21:31:34 BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA.BASURA. BASURA. BASURA. BASURA MierdaColorDeRosa
2007-04-27 04:02:16 Un mundo de fantacia, todo seria mejor ni te preocupas, ni te despreocupas, tansolo te despiertas y sales a la rutina.***** ellargo
2007-04-26 19:50:10 *****5 rebecaonline< /a>
2007-04-26 18:57:40 buena reflexión luzyalegria
2007-04-26 06:04:00 la vida real no es como en las peliculas ..... PabloKoRn
2007-04-25 09:17:30 Hay que recordar que siempre optamos por lo más fácil... Gracias por tu reflexión 5* dhenian
2007-04-25 07:19:14 Eso es cierto... pero a veces la fantasía es mejor que la realidad... HaditaVelHer< /a>
2007-04-25 05:32:45 "Es terrible que tu vida se asemeje a una película" Bane. Bien, texto entretenido. saludos desde iquique chile. koke-38
2007-04-25 02:09:57 Aunque a veces es mas comodo desde el sofà...dos besos *5 KARYNNA
2007-04-25 01:07:02 Si, buen aporte lapluma_impresa
2007-04-24 23:16:24 y de la PC tb podriamos decir? -ps-
2007-04-24 22:57:22 Y es cierto eslavida
2007-04-24 21:48:36 Muy cierto leito20
2007-04-24 20:09:33 JA me gustan las de final feliz. brancaneves
2007-04-24 19:47:13 No todos se le atreven a la vida!***** monica-escritora-erotica
2007-04-24 19:16:19 es obvio, aunque muchos no lo quieren saber. Es más fácil mirar películas y tomar cokacola urulandes
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte!]