La mitad de su vida estudiando como cruzar la línea gruesa de la ley, le busca la forma, bien agachada, bien a lo alto, no la alcanza; después de tantos fracasos aprende a suavizar y a ablandar la barrera, finalmente se hace abogada y logra no solo cruzarla, sino cruzar a muchos que no pueden pero que tienen el dinero para que ella les ayude. |