De repente sintio una lágrima en su mejilla
y no entendio.
Era alegría o tristeza contenida,
...si con tan poco se puede ser feliz.
Un día cualquiera, una tarde más
se cruzaron, y ni siquiera lo vió,
no hizo falta, simplemente lo sintió
estaba allí, y dijo: -dejate llevar,
no dures, viví. |