Sí, yo ya lo sabía,
sí, aunque bien lo he ocultado.
Me persiguen los mares,
pero yo no quería,
perdonadme.
Camine entre los campos del trigo,
sin querer los he pisado,
perdonadme, yo no quería.
Desee la fruta prohibida,
he pecado contra la razón
y la inocencia, creedme,
yo no quería.
Me persiguen sus fuegos eternos,
me persiguen, me persiguen...
de verdad, yo no quería, no quería...
¡No quería!
|