Lastima mi cobardía, que desemboco en guardar lo que siento por ti.
Lastima mi silencio...
Lastima que al verte, no hablara sino sandeces.
Lastima mi miedo ha decir. Te quiero.
Te pierdo ha cada instante. Me rindo, aunque de mi nunca te apartes.
Tu forma de ser, tu manera de vestir, tu tono de voz, tu ternura.
Hacen de mis noches, un desorden, de sueños acobardados.
Tú estas presente en mi vida, mientras te recuerdo. Porque corpóreamente me abandonaste hace rato.
|