Manos congeladas
por el frío de silencios.
Anida en mi cabeza la impaciencia:
retroceso a otros instantes,
caída libre,
abulia desbocada.
Sentidos afanados,
conquista del objeto que no es sueño.
Anudaba pensamientos
engañado en la búsqueda a salidas.
Mirada confundida,
los ecos de las luces y el dolor.
Formas que confunden,
cuerpos que no entiendo.
Y la sed aun me consume. |