Mucho más que fuego en la punta del corazón,
De la magnitud de tres tornados
Y la sensación de vidrios de electricidad
Penetrando mi débil y demacrado armazón.
Mucho más que el paro de funciones orgánicas,
Tres veces más uno, el ardor de mil cerros.
La fuerza de mi llanto
y la reacción química provocada por tus ojos eternos.
Mucho más que el derrame de lágrimas hasta el infinito,
Como sentir el azote de mil olas de alcohol
Y la lenta desintegración
De la capacidad cerebral que me da el control.
Mucho más que eso, así me dueles
Mucho más que eso, siento que así me hieres.
A el dolor he de acostumbrarme,
Siempre y cuando ni por medio segundo dejes de mirarme.
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