Recuerdo cómo lucías cuando te ví. Recuerdo que tu mano me rozó y se erizó mi piel. Recuerdo que te dije que las discusiones no van en nuestra relación.
Recuerdo que hubo un crack dentro tuyo que se manifestó mediante una sonrisa retenida. Recuerdo que fuimos muy humanos; algo dijiste que lo contravenía contra tu voluntad actual.
Recuerdo que te dije (o que me dijiste, no recuerdo bien) que siempre recordaríamos lo que vivimos. Recuerdo que tu presencia me quitó algo de mi habitual apego a la abstracción y que la mía te puso nerviosa.
Hace tantos años ya, que mis recuerdos se han tornado un poco borrosos e inexactos, a punto tal que a veces me parece un sueño que te haya tenido en mis brazos y por una décima de segundo, hayas quitado todo piso y toda base a este ser que se creía inamovible.
Como quiera que sea, en tono de pudorosa confesión te digo que en todo este tiempo algunas veces te extrañé, y que no puedo evitar recordarte cada vez que advierto que una mujer no usa interiores, o que alguien se enfurece por una injusticia. Es curioso, pero tantos años no han podido hacer que el recuerdo de tu pelo se vaya de mis manos, o que no me parezca oír tu tonada en alguna noche invernal, cuando ronroneo, como un gato callejero que busca un poco de amor...
"Perdón, me olvidé de olvidarte".
Besos Nocturnos
***gracias por el consejo chilicote_2 |